Trump y el Latinexit: los latinos repudian a la izquierda

Trump incrementó la preferencia de los latinos por la derecha política y por su proyecto MAGA en un 5 % en total (Axios)

Para el proyecto MAGA, para Trump, tanto como para el Partido Republicano, el Latinexit es una prioridad absoluta y definitoria. Los latinos en Estados Unidos expresan en sus votos, en sus opiniones en redes sociales, un rechazo a la izquierda y a la destrucción de los valores conservadores.

El Latinexit ha llegado para quedarse. Los latinos en Estados Unidos expresan en sus votos, en sus opiniones en redes sociales, un rechazo a la izquierda, a la destrucción de los valores conservadores, fortaleciendo a la derecha activamente.

Así como existe el movimiento llamado Blexit (es decir, Black Exit), que describe la tendencia de los afroamericanos a dejar de votar sin reflexionar por el Partido Demócrata, surge ahora, con Trump, el “Latinexit”: los latinos optando por los valores tradicionales, por la libertad religiosa, por la libertad de expresión, por la derecha política, alejándose de la izquierda y de los dems.

El Blexit, conocido por su líder más visible, la afroamericana Candace Owens, se propone alertar a la comunidad negra, sobre los nulos beneficios que les ha reportado votar por los demócratas a nivel histórico.

Owens ha descrito en su libro Blackout cómo diversas políticas del Partido Demócrata han hecho daño, antes que ayudar, a su comunidad.

Ha dicho que no hay un grupo de gente a la que el Partido Demócrata le haya mentido más, del que haya abusado más y usado más. No existe un racismo sistemático contra los afroamericanos, ni son víctimas, ni oprimidos, como se les ha vendido.

El Latinexit camina por senderos similares, pero no idénticos. El Blexit y el Latinexit buscan alejar el voto por el Partido Demócrata, pero el Latinexit además muestra como tendencia el repudio a la izquierda en general, en sus dos vertientes: el socialismo y el progresismo, ambos encarnados y promovidos por los dems.

El Latinexit es la huida, el escape del socialismo, por segunda vez, para muchos. Los que llegaron a Estados Unidos luego de haber sufrido la pobreza, el hambre, la depresión, la persecución política, el miedo, el autoritarismo, de gobiernos socialistas en América Latina y el Caribe.

Ahora se dan cuenta que en Estados Unidos hay un partido, el Demócrata, que promueve por mucho la misma ideología de sus antiguos captores en Cuba, Venezuela, Nicaragua, Brasil, y Bolivia, entre otros países.

Los latinos, por nuestras raíces, somos católicos, cristianos, apegados a la familia, y a las tradiciones.

En Estados Unidos, el 75.5 % de la población es católica-cristiana. En América Latina y el Caribe, el 89.7 % es cristiano, según el Pew Research Center. La cristiandad no es compatible con la agenda del progresismo, la que ataca a la vida, a la familia, la religión, la libertad y los derechos humanos.

Por esta suma de razones, los latinos están rechazando a la izquierda cada día más totalitaria que impulsa el Partido Demócrata, que promueve el aborto, el feminismo radical, el etnicismo histérico, la cultura de la cancelación, la intervención bélica, el globalismo, y el socialismo. Nada que le hayan inculcado en su infancia y le pueda gustar a un latinoamericano.

El Latinexit simboliza alejarse de la izquierda en general, pero no sólo eso, sino también, abrazar el conservadurismo, a la derecha, porque en medio del caos, representa la ley y el orden, los valores morales, la religiosidad, la vida familiar, y el trabajo. En suma, todo lo contrario al “progresismo”, al socialismo cool.

Hay cerca de 60 millones de latinos en Estados Unidos, según datos del 2017, lo cual representa un 18% de la población. Pero en 1980, sólo había 14.8 millones de latinos, esto es, el 6.5 %. Los tres estados que concentran más latinos, son: California, con un 26 %; Texas con un 19 %; y Florida, con un 9 %. Datos de 2017.

La tendencia del Latinexit se ve expresada en la curva ascendente que inicia en 2012, cuando el voto latino por el Partido Republicano fue de un 27 %. En 2016, con Trump, el voto de los latinos aumenta a un 29 %, y en 2020, sube aún más al 32 %.

Trump incrementó la preferencia de los latinos por la derecha política y por su proyecto MAGA en un 5 % en total. En 2016 obtuvo 62.984.828 votos, y en 2020 74.216.154 votos. 11 millones de votos más en total.

El voto latino que se ha dado por los demócratas no es en verdad un voto razonado, ya que responde a la inercia de la geografía, el lugar a donde llega el migrante, o donde ya reside él y su familia por años, incluso por generaciones.

Vemos así que algunas ciudades con mayores índices de población latina en Estados Unidos son de estados con inercia a favor de los demócratas.

Aquí las 10 principales: Los Ángeles, con 6 millones 31 mil; Nueva York, con 4 millones 988 mil; Miami, con 2 millones 763 mil; Houston, con 2 millones 548 mil; Riverside, CA, con 2 millones 343 mil; Chicago, con 2 millones 122 mil; Dallas-Fort Worth, con 2 millones 114 mil; Phoenix, con 1 millón 464 mil; San Antonio, con 1 millón 359 mil; y San Diego, con 1 millón 129 mil. Datos del Pew Research Center, del 2017.

Hay 36 millones de mexicanos en Estados Unidos. De estos, en 2017, nacieron en México 11 millones 190 mil, y nacieron en EU 25 millones 444 mil. La población mexicana está concentrada en California (35 %), Texas (26 %), y Arizona (5 %).

Puertorriqueños hay 5.6 millones en Estados Unidos. Están en Florida (20 %), Nueva York (20 %) y New Jersey (8 %). Cubanos hay 2,3 millones en Estados Unidos. Están concentrados en Florida (66 %), California (5 %) y New Jersey (4 %). Hay unos 421.000 venezolanos en Estados Unidos. Están concentrados en Florida (52 %), Texas (11 %) y Nueva York (4 %).

Según una encuesta de Edison Research/NEP retomada por Reuters, en 2020, 38 % de los hombres blancos votaron por Biden, y 61 % por Trump. Mujeres blancas por Biden, 44 %, y 55 % por Trump. Hombres negros, 79 % por Biden, 19 % por Trump. Mujeres negras, 90 % por Biden, 5 % por Trump. Hombres hispanos, 59 % por Biden, por Trump 36 %. Mujeres hispanas, 69 % por Biden, 30 % por Trump. Asiáticos en general y otras etnias, 58 % por Biden, 38 % por Trump.

En todos los casos, Trump subió su votación con respecto al 2016, salvo un punto menos en el renglón de hombres blancos. Los hombres negros no votan de forma monolítica, si bien son consistentes. Un cuarto de ellos se identifica como conservador. Pero un 43 % como moderado.

Los cubano americanos, en su mayoría, se identificaron con el Partido Republicano en 2020. Un 58% de cubano-americanos se inclinaron por ese partido, y un 32 % de hispanos no cubanos también lo hicieron.

Los latinos son el grupo étnico que más ha crecido desde el 2000 hasta el 2018, en tanto electores. En 2018 hubo 29 millones 831 mil latinos votantes, lo cual es un incremento del 39 % con respecto del 2000, cuando había 15 millones 544 mil latinos que votaban.

Los afroamericanos sólo crecieron en este mismo periodo 17 %, 6 millones 884 mil personas, y los blancos un 24 %, lo cual es 9 millones 774 mil personas, según Pew Research.

Los latinos se convirtieron en 2020 en el mayor grupo minoritario en el electorado de Estados Unidos ya. Pasaron de ser el 7.4 % en 2000, al 13.3 % en 2020. Así, superaron a los afroamericanos, que estaban en el 2000 en un 11.5 %, y llegaron sólo al 12.5 % en 2020.

Así que para el proyecto MAGA, para Trump, tanto como para el Partido Republicano, el Latinexit es una prioridad absoluta y definitoria.

En tanto, Estados Unidos sigue siendo un país de blancos, mayoritariamente, con un 76.4 % en el electorado en el 2000, pero disminuyeron su fuerza alcanzando sólo un 66.7 % en 2020.

Un tema con el Latinexit es que, a diferencia del Blexit, debe tomar en cuenta factores externos. Los afroamericanos son nacidos en Estados Unidos. No provienen de fuera del país.

En cambio, como hemos visto, los latinos sí provienen en un alto porcentaje de fuera, han llegado en las últimas cuatro generaciones, o aún siguen llegando, de hecho.

Esto introduce el tema de la migración, el de la legalización, para decirlo con mayor precisión, con la que se logra la posibilidad de trabajar o estudiar sin sobresaltos. Los permisos, la residencia y la ciudadanía.

En este punto, los demócratas han tendido el anzuelo a los latinos, más que los republicanos. Han ofrecido legalizaciones masivas, o programas para poder seguir estudiando, como el famoso programa “Acción Diferida para los Llegados en la Infancia” (DACA), que protegía de la deportación a unos 700 mil jóvenes, llamados “dreamers”, llegados en la infancia, durante dos años, sin posibilidad de ciudadanía.

Si el Partido Republicano y MAGA usan su creatividad, podrán ofrecer soluciones para los migrantes latinos, así como legalización de su estancia, empleo, vivienda y educación, sin entrar en contradicción con el nicho blanco. En Mar-a-Lago ya están trabajando a fondo en tales temas.

El Latinexit es un fenómeno social evidente, y que en las elecciones intermedias de 2022 se va a ver acentuado, en mucho debido a las fallidas y repugnantes políticas progresistas que derruyen los valores de la cristiandad, implementadas por parte de los demócratas, que ocasionan un franco rechazo del latino, que es de cuna conservadora. El Latinexit es la clave del triunfo electoral de MAGA y Trump en 2022 y en 2024.

Por: Raul Tortolero

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